El West Texas Intermediate (WTI) es el crudo de referencia de América, cotizado en dólares por barril a partir de los futuros que se negocian en Nueva York. Junto con el Brent —su hermano europeo, que suele moverse en paralelo con un diferencial—, marca el precio de la energía para medio mundo. USOIL es el símbolo con el que la mayoría de las plataformas siguen su precio continuo.
Pocos mercados mezclan tantas fuerzas: decisiones de oferta de la OPEP y sus aliados, producción de esquisto en Estados Unidos, inventarios semanales, geopolítica en zonas productoras y el pulso de la demanda global. El resultado es un precio que alterna tendencias poderosas guiadas por ciclos de oferta y demanda con consolidaciones largas mientras el mercado digiere el nuevo equilibrio — una alternancia que encaja de manera natural con la gramática de Elliott.
Sus particularidades exigen oficio: los titulares geopolíticos producen movimientos violentos que pueden parecer impulsos y ser solo sustos, y entre el cierre del viernes y la apertura del domingo pueden aparecer gaps. Nuestro antídoto es el de siempre: grados altos, condiciones de cierre y un nivel que decide por nosotros.
El dominical del crudo despliega la cascada semanal → diario → 4 horas y asigna el escenario a un conteo con identificador propio (por ejemplo, WTI-2026-01). El update de mitad de semana revisa el mismo conteo — y conviene decirlo: los miércoles se publican también los inventarios de crudo en Estados Unidos. Nuestro update no es una reacción a ese dato; es la revisión de la estructura, que a veces atraviesa el dato sin inmutarse y a veces lo usa de gatillo. La diferencia importa: analizamos estructura, no noticias.
Si el precio cruza la invalidación o alcanza el objetivo, la extraordinaria sale el mismo día, y el conteo se cierra en el track record del petróleo — confirmado o invalidado, con la misma tipografía.
Cada escenario del WTI se publica con un número exacto y su condición — en este mercado alternamos toques intradía y cierres según dónde esté el nivel respecto a las zonas de gap y de titular. La invalidación no es un stop sugerido ni una recomendación: es el punto donde nuestra lectura queda refutada y lo decimos públicamente. Así se audita un análisis; todo lo demás es palabrería con gráficos.
La ficha superior muestra el conteo vigente del crudo de un vistazo: onda, patrón, grado y marco — los niveles, para miembros. La pestaña Revisiones conserva el hilo completo de análisis, con los de más de 30 días abiertos al público. La pestaña Track record es la auditoría: cada conteo cerrado con su resultado. Si algún día la ficha y el último análisis no coinciden, manda el análisis — el post fechado es siempre la fuente de verdad.
Porque es la referencia con mayor volumen para el público de América y la que mejor cobertura tiene en las plataformas que usa nuestra audiencia. La estructura de ambos crudos suele ser gemela; cuando el diferencial cuenta una historia relevante, lo señalamos en el análisis.
La estructura es la del precio continuo del crudo; futuros con vencimiento, CFDs y ETFs la siguen con matices (roll de contratos, comisiones). Cada nivel indica marco y condición para que el traslado a tu vehículo sea claro.
Si un gap cruza el nivel de invalidación, la condición publicada (toque o cierre) decide el resultado sin discusión, y el cierre del conteo se documenta en la primera revisión disponible. Ninguna ambigüedad sobrevive al registro.
¿Nuevo en la teoría? Empieza por ondas de Elliott · Consulta el historial de conteos del crudo · Compara con el resto de mercados en el tablero.
El contenido de este hub es informativo y educativo; no constituye asesoría de inversión ni recomendación personalizada. Operar energía conlleva riesgo elevado de pérdida. Consulta el aviso de riesgo.